Cuando Dios Nos Pide Esperar
Durante esos momentos cuando estas en crisis,
cuando pasas por el dificil periodo de estar
en medio de dos cosas - cuando todavia no es
el momento, cuando tienes que esperar - que
haces tu?
El mandamiento de esperar se encuentra en
ambos Testamentos. Por ejemplo, en el Salmo
27:14, se nos dice "Aguarda a Jehova; esfuerzate
y alientese tu corazon; Si espera a Jehova".
En Hechos 1:4, que se le dijo a los doce
Apostoles? "... que no se fueran de Jerusalen,
sino que esperasen la promesa del Padre, la
cual oiste de mi".
Algunas veces Dios nos pide esperar. Pero
cuando escuchamos la palabra esperar en nuestra
sociedad, la tomamos de manera distinta a los
escritores Biblicos. Para nosotros, en el siglo
21, esperar causa ansiedad.
Cuando tenemos que esperar en una linea,
cruzamos los brazos, movemos los pies, cambiamos
el cuerpo de un lado a otro, hablamos con nosotros
mismos, y nos quejamos de la ineficiencia de
todo y todos.
Matando el Tiempo
Para nosotros, el esperar se ha convertido
en una perdida de tiempo. Usamos una frase ya
gastada - decimos que el esperar es matar el
tiempo. Esa es nuestra percepcion moderna.
Pero cuando los escritores Biblicos hablaban
de esperar en el Seņor, no estaban hablando
de matar el tiempo. Su espera en el Seņor estaba
llena de ansiosa anticipacion.
Esta anticipacion es un sentimiento diferente.
Ya no se pierde el tiempo o hay una queja sobre
la ineficiencia.
Asi es como deberiamos esperar en Dios. Puede
que experimentemos ansiedad, pero esta mezclada
con anticipacion, no apatia. Sobrevivimos ese
sentimiento de "todavia no" confiando en Dios
con ansiosa anticipacion. Y la recibimos cuando
la pedimos en diaria oracion.
El Ancla Sustenta
Algunas veces, el vivir en un periodo cuando
"todavia no" es el tiempo puede parecer una
prision. Pero afortunadamente, podemos cruzar
el oceano de la vida si diariamente somos fortalecidos
por Dios.
Renovamos esa fortaleza cuando recordamos
que Cristo es el ancla que nos sustenta en la
tormenta. Los marinos de tiempos antiguos cuando
se encontraban en problemas, soltaban el ancla.
El arrastar la pesada pieza evitaba que la nave
naufragara.
Jesus sirve como nuestra ancla cuando pasamos
por aguas problematicas. Y cuando esperamos
en El, el renovara nuestras fuerzas para que
podamos levantar alas como aguilas (Isaias 40:31).
Graficas por
Moon and Back
Midi Missing You por
Yuko Ohigashi
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