|
En la tierra que ahora conocemos como Iraq, un arrogante y despota Rey llamado Nabucodonosor ordeno que todos se inclinaran ante la imagen de oro que habia colocado fuera de la ciudad capital de Babilonia. Aquellos que no se inclinaran ante ella serian arrojados a un horno de fuego. Tres refugiados Judios de Jerusalen se rehusaron a obedecer. "He aqui nuestro Dios a quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librara.Y si no, sepas, oh rey, que a tu dios no adoraremos, ni tampoco honraremos la estatua que has levantado" (Dn. 3:17-18). El airado rey ordeno que los Judios fueran lanzados al horno de fuego. Pero algo extraño sucedio. Los soldados que lanzaron a los tres jovenes al fuego fueron ellos mismos quemados. A los tres Judios ni siquiera se les chamusco el cabello. La multitud lanzo una exclamacion de asombro, y el rey estaba en estado de estupefaccion, debido a que en medio del fuego parecia haber cuatro hombres, no tres, caminando entre las llamas tranquilamente. Sadrac, Mesac y Abed-Nego tenian fe en que Dios los libraria. Proclamaron confiadamente que "nuestro Dios a quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo" (v.17). Ellos sabian que Dios no siempre le hace las cosas faciles y comodas a sus seguidores. Puede que Dios no nos evita de caer en el horno de fuego o sanarnos o hacernos prosperos economicamente, pero la presencia de Jesucristo provee seguridad en medio de la ardiente tribulacion.
Jesuscristo esta con nosotros, no despues que nuestra miseria ha pasado, sino en medio de ella, no en otro lugar, sino ahi mismo donde estamos parados. Que fuego estas batallando? Desearias saber como tu prueba de fuego va a terminar? Algunas veces tenemos que caminar por el fuego de la vida un poco mas de lo que deseamos y esperar el tiempo de Dios para sacarnos de el. Pablo espero a que su afliccion fuera removida. Noe espero en el arca. Jose paso años en la prision. Mientras perseveramos a traves de la presion, confiando en Dios durante situaciones imposibles, no tenemos que esperar resignadamente aparentando ser fuertes. Muy seguido en la Biblia, vemos a los gigantes espirituales contendiendo con Dios. Prefieren salir del conflicto cojeando, como Jacobo, en lugar de ignorarlo.
Si clamamos a Dios, el estara presente en nuestro momento de
tribulacion. El NUNCA permitira que caminemos solos a traves del
fuego. Graficas por tdc |